![]() |
| Luciendo la misma librera que los anteriores A-4K, esta ilustración digital muestra como se podría haber visto uno de los F-16A perteneciente al No. 2 Squadron de la RNZAF. Fuente: Usuario "tehaviata" del Foro DCS. |
Con una orgullosa historia que data desde 1913, la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda (Royal New Zealand Air Force en inglés, abreviada como RNZAF) ha ganado sus palmares en las dos contiendas mundiales, la emergencia malaya, la guerra de Vietnam y la primera Guerra del Golfo. Sin embargo, en 2001 su capacidad de combate ofensiva fue disuelta enfocándose a un rol defensivo.
Este cambio de doctrina se debió a una decisión política, combinada con la ausencia de un vector de combate moderno; aunque esto último no fue por falta de interés de la RNZAF, ya que evaluaron seriamente al caza estadounidense General Dynamics F-16, antes de que el hacha finalmente cayera sobre sus escuadrones de combate. Esta es la historia de como los "Vipers", casi, lucieron la insignia del "flying kiwi".
En abril de 1968, Nueva Zelanda adquirió 14 ejemplares del caza Douglas A-4 Skyhawk (10 A-4K monoplazas y 4 TA-4K biplazas) por un valor total de U$S 24.65 millones (actualmente, más de U$S 229.5 millones). Basados en el A-4F utilizado por la Armada estadounidense, los Skyhawk llegaron a Auckland en mayo de 1970 a bordo del portaaviones USS Okinawa.
Inmediatamente, fueron puestos en servicio con el No. 75 Squadron, convirtiéndose en el principal medio de ataque de la RNZAF participando regularmente en maniobras con la Real Fuerza Aérea australiana (RAAF, por sus siglas en inglés) y la Armada estadounidense.
La baja del portaaviones australiano HMAS Melbourne en 1984 dio la oportunidad de adquirir ocho A-4G y dos TA-4G provenientes de la Real Armada australiana (RAN por sus siglas en inglés) siendo asignados al recientemente creado No. 2 Squadron.
Un año antes la RNZAF realizó una seria revisión de las capacidades de sus Skyhawks llegando a dos conclusiones importantes: La primera, que los aviones debían ser asignados al rol antibuque, y la segunda; que su aviónica no solamente era inadecuada para este fin, si no que estaba totalmente desactualizada. Tras considerar brevemente la adquisición de una plataforma alternativa, como el McDonnell Douglas F-4 Phantom II, el gobierno neozelandés optó por modernizar sus Skyhawks.
Conocido como "Project Kahu" (Aguilucho lagunero del Pacífico en maorí), la propuesta de mejora fue diseñada por la firma norteamericana Lear Siegler contando con la participación de contratistas locales, mientras que las modificaciones fueron llevadas a cabo en las instalaciones de la RNZAF perteneciente al No. 1 Repair Depot en Woodbourne.
Los 21 aviones llevados al nivel Kahu obtuvieron una aviónica impresionante. Basada alrededor del radar Westinghouse AN/APG-66, con un alcance de 80 nmi (150 km). Utilizado en el F-16 pero optimizado para el seguimiento de blancos marinos, este potente radar permitía a los A-4 de RNAZF portar una amplio abanico de armamento desde misiles aire-aire AIM-9L Sidewinder, hasta bombas guiadas por laser GBU-16 Paveway II y misiles aire-suelo AGM-65 Maverick.
Tras una inversión estimada en NZ$ 140 millones, la RNZAF dotaba a sus Skyhawks con una capacidad de combate equivalente a la de un F-16 de las primeras versiones, a un precio accesible. Algo similar a lo que realizó Argentina con sus A-4AR Fightinghawk y Singapur con sus A-4SU Super Skyhawk. Junto con los Kahu, la RNZAF adquirió 18 entrenadores avanzados Aermacchi MB-339 los cuales además de su función didáctica, complementarían a los A-4.
El último Kahu fue formalmente entregado a la RNZAF en junio de 1991. Pero estos cazas modernizados eran un parche, dandole a Nueva Zelanda un respiro de por lo menos diez años para que encontrase una plataforma más moderna.
Halcones de alquiler
El final del milenio trajo el final de la vida útil de los A-4K. Pero la RNZAF ya tenía en vista su reemplazo, el "Viper". En diciembre de 1998, el gobierno neozelandés anunció su intención de alquilar 28 cazas F-16 Fighting Falcon Block 15OCU (13 monoplazas y 15 biplazas) provenientes de los Estados Unidos. Al pertenecer al Block 15 de producción, contaban con mejoras sobre las versiones iniciales como planos horizontales más grandes y un radar AN/APG-66(V)2 mejorado.
Estos ejemplares eran "nuevos", ya que pertenecían al lote encargado por Pakistán en 1990 pero que permanecieron almacenados en el 309th Aerospace Maintenance and Regeneration Group (mejor conocido como AMARG) de la Base Aérea Davis-Monthan en Arizona tras completar sus vuelos de prueba. El Congreso de los EEUU había ordenado su embargo tras el cortocircuito diplomático entre Islamabad y Washington por el programa nuclear pakistaní.
Los aviones estaban recién salidos de la línea de montaje, algunas células acumulaban apenas 10 horas de vuelo. Su excelente condición, sumado al hecho que eran los F-16 de más nuevos fabricados hasta el momento, los hacían una oferta muy buena para dejarla pasar.
Una cosa era la oferta, otra cosa muy distinta es tener la "guita" para cerrar el acuerdo. A finales de la década de los 90, la RNZAF junto con las fuerzas armadas neozelandesas en general estaban experimentando una situación financiera muy difícil. Desde 1991, el presupuesto en defensa había sido progresivamente reducido, ya para 1996 las autoridades venían advirtiendo que la situación sería insostenible; y de no mediar un incremento significativo en los fondos, comenzarían los recortes en capacidades.
![]() |
| Uno de los F-16A pakistaníes inspeccionados por la delegación de la RNZAF en Arizona. Aún se puede ver la insignia de la PAF en la deriva de la aeronave. Fuente: RNZAF via f-16.net |
Atento a esta situación, el gobierno neozelandés decidió adquirir los F-16 bajo un esquema de alquiler con opción a compra, o leasing. Con una extensión de 10 años, gran parte del costo total (incluido aviones, equipo de apoyo y recorrida de las células) de NZ$ 200 millones (U$S 105 millones, U$S 208 millones actualmente) sería sufragado con la venta de los A-4 sobrevivientes a la Fuerza Aérea de Filipinas. Cumplido el período de arrendamiento, quedaba habilitada la opción de comprar las 28 aeronaves por U$S 140 millones (más de U$S 210 millones actualmente). La entrega de los primeros ejemplares comenzaría 30 meses después de la firma del contrato.
Los F-16 ofrecían un salto cuantitativo en las capacidades de la RNZAF. Con una vida útil de 30 años, no solo permitirían a Nueva Zelanda equipararse con sus aliados como Australia y EEUU; si no que la introducción de una plataforma más moderna ofrecía importantes ahorros en costos. Según estimaciones del propio gobierno, la operación de 14 F-16 de parte del No. 75 Squadron desde Ohakea ahorraría NZ$ 30 millones anualmente, junto con un ahorro de capital por otros NZ$ 200 millones.
Una delegación de la RNZAF fue enviada al AMARG para inspeccionar las 28 células. Uno de los F-16B biplazas, con el registro USAF 92-0461 (ex-PAF 94627), fue sometido a una inspección más detallada.
Las células habían sido almacenadas durante cinco años en el AMARG en condición "Flyable Hold " lo que significa que el sistema de combustible de cada aeronave fue preservado en un 85% con JP-9 y sus motores encendidos cada 45 días. Tras comprobar el excelente estado de preservación, la RNZAF reservó los registros militares de NZ6521a NZ6533 para los F-16A y de NZ6541 a NZ6555 para los F-16B.
Justo cuando parecía que el trato se llevaría a cabo un cambio de gobierno en Wellington hará que el futuro de la capacidad de caza de la RNZAF vaya en una dirección completamente diferente.
Costo de oportunidad
El contrato formal fue firmado en agosto de 1999. Sorprendentemente, la RNZAF produjo un video promocional sobre las capacidades del A-4 Kahu como material promocional para la venta de la aeronave.
(Nota del autor: Gracias al usuario "Don Simms", dicho video se puede ver completo en YouTube. Una interesante oportunidad para ver como una fuerza aérea intenta comercializar material excedente a terceros).
Pero la situación política en Nueva Zelanda era inestable. El gobierno de la Primera Ministra Jenny Shipley del Partido Nacional (National Party) se enfrentaba a las elecciones nacionales y la adquisición del F-16 era uno de los temas de debate. Mientras el gobierno sostenía la utilidad de la adquisición de las aeronaves, junto con otras inversiones en defensa, la oposición representada por el Partido Laborista (Labor Party) lo consideraba un gasto superfluo tras el final de la Guerra Fría, argumentando que los recursos destinados a material ofensivo debía dirigirse hacia material y equipo para equipar mejor a las fuerzas de paz neozelandesas destacadas en el extranjero.
![]() |
| El F-16B con el registro USAF 92-0461 (ex-PAF 94627), fue inspeccionado de cerca por la delegación de la RNZAF en el AMARG. Se puede ver que el recubrimiento protector blanco removido y los paneles de mantenimiento abiertos. Fuente: RNZAF via f-16.net |
Durante un debate electoral, el parlamentario laborista, Phil Goff, se opinó lo siguiente sobre los F-16: "El Partido Laborista se opone a la decisión de invertir 700 millones de dólares en el avión F-16. También se opone a la compra de más fragatas ANZAC. Ninguna de estas medidas puede considerarse una prioridad si el mantenimiento de la paz seguirá siendo el foco del despliegue de nuestras fuerzas armadas. Al optar por las fragatas y los F-16, el Gobierno Nacional ha priorizado la apariencia sobre la utilidad. Se ha preocupado más por complacer a los jefes militares de Australia y Estados Unidos que por satisfacer las necesidades prácticas derivadas de las responsabilidades que estamos imponiendo a nuestras fuerzas armadas".
Las elecciones de 1999 fueron ganadas por una coalición encabezada por el Partido Laborista. La nueva Primera Ministra, Helen Clark; ordenó inmediatamente la creación de una comisión para revisar el contrato de los F-16. Temiendo que Nueva Zelanda abandonase el trato, el Presidente de los EEUU; Bill Clinton, hizo saber a Clark que este sería uno de los puntos de la agenda en su próxima reunión bilateral.
Como dice el dicho: "A río revuelto, ganancia del pescador", y en un extraño giro de los acontecimientos el fabricante ruso Sukhoi ofreció a Nueva Zelanda un contrato de leasing de Su-30 que incluía barquillas designadoras de blancos, equipos de navegación, munición guiada y equipo terrestre por NZ$124.8 millones (U$S 63.8 millones), el equivalente al alquiler de los F-16 únicamente.
El 6 de marzo de 2000, la comisión publicó su informe. Conocido como "Quigley Report " ("Reporte Quigley", en castellano llamado así por el presidente de la comisión, Derek Quigley); fue demoledor en sus conclusiones, destacando la combinación de dos problemas que atentaban con la adquisición de nuevos equipos.
Para empezar, el A-4 no era lo único que sistema de armas que necesitaba ser reemplazado. A este se debían sumar buques para la Armada, junto con helicópteros y vehículos para el Ejército. Reemplazar todos estos equipos, junto con los Kahu representaría un desembolso de dinero enorme que la economía del país no podía costear.
Los planes de inversión se basaban originalmente en una tasa de cambio de NZ$ 1 = U$S 0.69. Para finales de 1998, el valor del dólar neozelandés había caído llegando a promediar U$S 0.52; lo que disparó el costo estimado de adquisición de equipos de NZ$ 4.4 billones a más de NZ$ 5.6 billones.
De la misma manera, las fuerzas armadas presentaban un problema de liquides debido a que los fondos destinados al pago de equipos y materiales no coincidía con el calendario de pagos de los contratos. Por tanto, el dinero sin usar se había depreciado requiriendo fondos adicionales para completar los pagos. Especialmente después de que la venta de material rezago o fuera de servicio no se cumpliera.
Finalmente, el informe acusaba a las FFFAA de no contar con un proceso eficaz para determinar que proyectos eran prioritarios, según las necesidades de seguridad nacional. Esto llevó a que se aprobaran adquisiciones que eran vistas como "gangas" sin considerar su impacto negativo en prioridades urgentes como la modernización del Ejército neozelandés el cual estaba involucrado en misiones de paz en el extranjero.
En resumen, el Reporte Quigley fue un mazazo para las aspiraciones de la RNZAF. Presentaba un escenario similar al de una familia que intenta pagar la hipoteca, las cuotas de dos autos y renovar la cocina al mismo tiempo; justo en el momento que sus ingresos bajan y el valor de la moneda local se desploma. De la misma manera que pasaría en cualquier familia, algo debía sacrificarse.
![]() |
| Fotografiado durante las maniobras "Red Flag" de 2017 en la base aérea de Nellis en Nevada, N146EM es uno de los A-4K adquiridos por Draken International. Construido en 1970, el caza sirvió en la RNZAF bajo el registro NZ6217. Notar que sus nuevos operadores conservaron la insignia del "flying kiwi" en los aerofrenos. Fuente: Tomás del Coro via Wikimedia Commons. |
Los argumentos del reporte fueron contundentes como puños, siendo la razón por la cual el gobierno canceló inmediatamente el contrato por los F-16, a pesar de haber adelantado unos NZ$ 35 millones y desplazado personal de la RNZAF a los EEUU para recibir entrenamiento. La decisión representó un acto de rigurosa disciplina fiscal y una reevaluación fundamental de las prioridades de defensa del país. Como lo expresó memorablemente la Primera Ministra al justificar la cancelación: "[...] la existencia de una oferta no es razón suficiente para comprarla".
Un informe posterior del Ministerio de Defensa, publicado en febrero de 2001, concluyó que reducir la capacidad de combate a solo 14 aeronaves no liberaría los fondos necesarios para financiar las otras necesidades de la RNZAF, llegando a la conclusión que sacrificando la aviación de combate: "...podría asistir a la reconstrucción de las FFAA, reduciendo significativamente la necesidad por financiación adicional".
El 8 de mayo de 2001, Clark anunció que el gobierno había decidido disolver la fuerza de cazas de la RNZAF, dando de baja los Skyhawks y MB-339. Según las estimaciones del gobierno, esto liberaría U$S 870 millones en diez años, los cuales podrían ser reinvertidos en otras capacidades, especialmente en la modernización del Ejército.
El final de los "Fighting Kiwis"
El último vuelo de un Kahu ocurrió tuvo lugar el 30 de julio de 2004, mientras todos los aviones fueron enviados a la base de la RNZAF en Woodburne para ser almacenados bajo techo a la espera de su venta. En diciembre de 2007, los aviones fueron recubiertos en latex y almacenados a la intemperie pero un problema con el revestimiento provocó que algunas células resultasen dañadas por los elementos.
Las células dañadas fueron enviadas a museo en Australia y Nueva Zelanda, mientras que ocho ejemplares, junto con equipo terrestre y repuestos fueron vendidos a la empresa estadounidense Draken International especializada en Red Air. El fundador de la empresa, Jared Isaacman, reconoció el sentimiento agridulce que generó la adquisición de los Kahu: "La mayoría probablemente desearía que los aviones todavía estuvieran volando en Nueva Zelanda, y no los culpo, pero lo siguiente mejor que puede pasar en su opinión es que estén volando de nuevo".
Con los años, varias administraciones propusieron la idea de restaurar la capacidad de combate de la RNZAF pero la idea nunca se materializó. Actualmente, la RNZAF es una fuerza optimizada en el transporte, rescate y patrullaje marítimo relegando las funciones de cobertura del espacio aéreo a la RAAF (Royal Australian Air Force, o Real Fuerza Aérea Australiana).
Los F-16 que estaban seleccionados para Nueva Zelanda permanecieron almacenados en el AMARG por unos años hasta ser asignados al Naval Strike and Air Warfare Center (NSAWC) de la Armada estadounidense, mientras que algunos terminaron en manos de sus dueños originales; la Fuerza Aérea Pakistaní.
La historia de los F-16 de Nueva Zelanda no es simplemente la de una venta frustrada. Es un caso de estudio sobre cómo una nación pequeña con un presupuesto de defensa acotado redefinió sus prioridades de defensa en un mundo cambiante. La decisión final fue una compleja mezcla de realidad fiscal, un debate nacional sobre el papel del país en el escenario mundial y un cambio fundamental en la política de defensa, alejándose de las mentalidades de la Guerra Fría.
Es imponible, al menos para el lector argentino, no establecer paralelos con el destino de los A-4AR que al día de hoy, aún prestan servicio en la Fuerza Aérea Argentina. Factores similares afectaron su operatividad y su posterior reemplazo el cual aún no tiene un firme candidato.
Más de dos décadas después, el debate en Nueva Zelanda continúa: ¿fue una decisión pragmática y soberana de una nación pequeña, o un error estratégico que la dejó demasiado dependiente de sus aliados?
![]() |
| Esta ilustración digital representa al F-16A registro NZ6525 (ex-USAF 90-0946) tras su llegada a Nueva Zelanda. Es seguro especular que la RNZAF hubiese conservado el esquema de dos tonos de gris solicitado por Pakistán durante los primeros años de servicio de las aeronaves. Fuente: Usuario "tehaviata" del Foro DCS. |
Fuentes:
- Redacción. (Diciembre 8, 1999). P132 Clinton and Sukhoi in RNZAF F-16 debate. Flight International.
Disponible en: https://www.flightglobal.com/clinton-and-sukhoi-in-rnzaf-f-16-debate/29772.article - Goff, P. Preventing Aggression and Upholding International Law, en Azizian, R. y McNamara, M. (eds.) New Zealand Foreign and Defence Policy at the End of the Twentieth Century: Views of Political Parties. Wellington, Nueva Zelanda: Centre for Strategic Studies, 1999. (p.14).
- Clark, H. (Marzo 20, 2000). Prime Ministerial Statement of F-16 Outcome. Beehive.gov.nz
Disponible en: https://www.beehive.govt.nz/speech/prime-ministerial-statement-f-16-outcome - Clark, H. (Marzo 20, 2000). Decision on F16s. Beehive.gov.nz
Disponible en: https://www.beehive.govt.nz/release/decision-f16s - Burton, M. (Abril 1, 2000). Review of the F16 Aircraft for the Royal New Zealand Airforce. Beehive.gov.nz
Disponible en: https://www.beehive.govt.nz/feature/review-f16-aircraft-royal-new-zealand-airforce - New Zealand Ministry of Defence. Review of the options for an air combat capability. Wellington, Nueva Zelanda: New Zealand Ministry of Defence, 2001.
Disponible en: https://web.archive.org/web/20110613121751/https://www.defence.govt.nz/pdfs/archive-publications/rev-air-combat-capability.pdf - Simms, D. y Lee-Frampton, N. Skyhawks: The History of the RNZAF Skyhawk. Christchurch, Nueva Zelanda: WillsonScott, 2011.
- Cowan, B. (Febrero 12, 2014). RNZAF Lockheed Martin F-16A-15 & F16B-15 Fighting Falcon. Australian, New Zealand and Papua New Guinea Military Aircraft Serials & History.
Disponible en: http://www.adf-serials.com.au/nz-serials/nzf-16.htm - Webmaster. Cancelled orders. F-16.net.
Disponible en: https://www.f-16.net/f-16_users_article28.html




_Draken_International_(32654397681).jpg)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario