lunes, 17 de agosto de 2020

Alguien llame a los bomberos... el A-10 FireHog

Representación artística de un FireHog con los colores del Servicio Forestal (USFS) lanzando retardante sobre un incendio. Créditos a quién corresponda.

Decir que el Fairchild A-10 Thunderbolt II es una aeronave de ataque y apoyo aéreo cercano es una sobre simplificación, ya que mucho lo consideran la aeronave de de ataque y apoyo aéreo cercano.

En la entrada de hoy, veremos una versión propuesta del A-10 adaptada para combatir a un enemigo muy particular el cual seguramente no estaba en los requerimientos de diseño originales, los incendios 
forestales. Estamos hablando de nada más y nada menos que el propuesto A-10 FireHog.



El cambio climático vino acompañado de un aumento preocupante de los incendios forestales a lo largo y ancho del globo, por lo que los aviones hidrantes se han vuelto una visión común durante los meses de verano en muchos países. Dichas aeronaves muchas veces son aviones de carga modificados, o incluso antiguas aeronaves militares, tales como el S-2 Tracker, que encontraron una nueva vida en este rol.

Luego de la Guerra del Golfo de 1991, la USAF tenía todas las intenciones de comenzar a dar de baja gradualmente su inventario de A-10, para ir allanando el camino al futuro JSF (Joint Strike Fighter, el programa que daría vida al F-35). Siendo honestos la USAF siempre tuvo sus reservas sobre el Warthog y la necesidad de mantener el número de unidades de JSF a adquirir alto le daba la excusa perfecta para desprenderse de la aeronave.

Ed Herlik, ex-empleado del senado, autor, inventor, Teniente Coronel reservista de la USAF, piloto de combate y veterano de Tormenta del Desierto; vió ante la posibilidad de grandes números de A-10 desmilitarizados y a la venta una oportunidad y un potencial avión hidrante; materializando sus ideas en la patente número: 5,549,259 de Agosto de 1996; titulada "Innovative airtankers and innovative methods for aerial fire fighting".

Modelo del propuesto A-10 FireHog, en la parte de abajo podemos ver el sistema de descarga de agua.
Créditos a quién corresponda.

Acerca de los innovativos hidrantes y métodos de lucha contra incendios


En su patente, Herlik describe que el uso de cazas convertidos en aviones hidrantes posee ventajas excepcionales sobre las aeronaves existentes y pasa a detallar cómo podría ser convertir un A-10 para este rol, aunque aclara que tambíen se podría utilizar un Grumman A-6 Intruder (los cuales se esperaban que salieran de servicio a finales de la década del 90).

Convertir un Warthog en FireHog requeriría varias modificaciones. Para empezar, la remoción de todos los equipos militares incluyendo el cañón GAU-8 Avenger y el blindaje alrededor del piloto, para a continuación instalar dos tanques de agua en la nariz aprovechando el lugar dejado por arma.
Pasando al fuselaje, los dos tanques de combustible serían reemplazados por tanques de agua más uno para el retardante; los tanques blindados de las alas serían removidos y su lugar ocupado por tanques de combustible convencionales. En el costado derecho del fuselaje se instalaría una boca de carga para los tanques de agua. Había una previsión para permitir a la aeronave reabastecerse de agua en vuelo, pero la patente sólo lo describe como: "...una sonda instalada en la nariz y conectada a los tanques de líquido (agua)".

Debajo del fuselaje estarían conectadas las tuberías de descarga de agua, las cuales estarían conectadas con los tanques del fuselaje, el interior de estas estaría pulido y recubierto con un material antiadherente. El bombeo del agua se realizaría mediante bombas centrífugas (se podían instalar hasta tres por descarga) la velocidad de descarga era regulada por el piloto.
Las boquillas de descarga estaban instaladas en en un ángulo de la línea central de la aeronave, para compensar variaciones ángulo de ataque de la aeronave y otras variaciones aerodinámicas durante la envolvente de vuelo.
Esquema del A-10 FireHog. Referencias: 2a y 2b Tanques de agua delanteros; 3. Tanque con retardante; 4a y 4b Tanques de agua del fuselaje; 5. Tomas de descarga; 6. Colector de descarga; 7. Bombas centrifugas; 8. Conductos de descarga; 9. Boquillas de descarga; 10. Protección contra impactos de aves; 12. Carenado del sistema de los conductos de descarga; 14a y 14b. Tanques de combustible alares; 15. Sistema de visión infrarroja; 16. HUD y 17. Toma de reabastecimiento de agua. Fuente: Patente nº5,549,259

El siguiente paso era modificar la cabina, incorporando nuevos sistemas de navegación; empezando por un sistema de visión infrarroja, el cual podía o no, estar instalado en una torreta (gimbal). Este proyectaría sus imágenes en una pantalla en la cabina, o bien en un HUD de visión amplia que reemplazaría al original del A-10.

La modificación terminaba con la instalación de unos dispositivos que evitaban la ingestión de pájaros por los motores. Estos, consistían en 6 u 8 barras que convergen formando un cono sobre la toma de aire de cada motor, entre las mismas estaría enrollado una fibra o filamento de alta resistencia con el objeto de repartir la fuerza del impacto de un ave de manera pareja en todo el dispositivo.

Entre las ventajas de utilizar aviones de ataque como hidrantes, la patente detalla lo siguiente:
  • La reutilización de parte de la aviónica, especialmente la computadora de control de tiro, permite la aplicación del rocío de agua de manera más efectiva
  • El usos de equipos infrarrojos, o de baja visibilidad permite la operación de la aeronave en cualquier condición meteorológica o cuando el humo es muy denso
  • La capacidad de reabastecerse de agua en vuelo permite mantener el avión en el aire por más tiempo alargando el tiempo de la misión

La promoción del FireHog


Herlik y sus colaboradores crearon la empresa AeroTech para la promoción de sus sistema contactando a las autoridades gubernamentales; especialmente al Departamento Forestal de California (CFD, en inglés). Esta organización gubernamental es el mayor operador de aeronaves hidrantes y a mediados de los 90, estaba buscando reemplazar sus avejentados Grumman S-2 A Tracker con un medio más moderno.

La promoción del A-10 con la CFD tuvo una recepción tibia, ya que la agencia estaba considerando la adquisición de S-2 E/G Trackers para ser convertidos en hidrantes, los cuales estaban siendo puestos a la venta como rezagos.

Desde su sitio web www.firehogs.com (el cuál ya no se encuentra disponible), Herlik, criticaba esta decisión, citando que el A-10 era una solución mejor que el Tracker, considerando que el costo de la conversión y remotorización del mismo a turbohélice costaba alrededor de U$S 3.3 millones por unidad y que el FireHog estaría disponible por mucho menos dinero.
El principal problema, se aducía que eran las leyes que las aeronaves de combate debían permanecer preservadas como reserva durante varios años, para luego decidir si podían ser vendidas o no al mercado civil; lo que evitaba que las agencias dedicadas a la lucha contra incendio accedieran a dichas aeronaves de forma rápida.

Vista lateral del FireHog, podemos ver el sistema de descarga en la parte de abajo y una torreta EO/IR en la nariz.
Créditos a quién corresponda.

Finalmente, CFD adquirió 24 Trackers que fueron convertidos al estándar T y para principios del 2000 el concepto del FireHog quedó archivado, especialmente por que la USAF necesitaba los aviones para las Guerras de Iraq y de Afganistán. El FireHog tendría que esperar por una década.

Corolario


El 10 de septiembre de 2014, un grupo denominado USA Firefighting Air Corps (USAFAC) realizó una presentación ante la Comisión de incendios forestales de la legislatura de Colorado donde proponían que los organizaciones de lucha contra incendios estatales adquirieran A-10 considerados como excedentes para ser convertidos y operados como hidrantes en un acuerdo mixto público-privado. En su presentación, USAFAC citaba la patente de Herlik y argumentaba: "...el (A-10 hidrante) puede volar muy bajo, volar misiones nocturnas, a través del humo, soltar retardante con suma precisión e incluso recargar su tanque de 9,000 litros de retardante en el aire...".

A la fecha no hubo ningún interesado en esta nueva propuesta por el FireHog y la página web de la USAFAC se encuentra fuera de servicio.

Pero la idea del FireHog no se materializó, y podemos comenzar diciendo que había un gran obstaculo a salvar, grande como el General Electric GAU-8 Avenger.
El A-10 fué diseñado alrededor del GAU-8, al punto tal que el arma juega un papel principal para mantener el balance y el centro de gravedad de la aeronave. Cuando el arma de casi dos toneladas de peso es removida, se requiere la instalación de un gato en la parte de atrás del fuselaje o de lo contrarío el A-10 termina "sentado".

Si tenemos en cuenta que el primer paso para desmilitarizar un A-10 incluiría la remoción del GAU-8, más la bañera de titanio que envuelve la cabina tenemos por resultado una aeronave sumamente desbalanceada. En su diseño, Herlik, solucionaba este problema con la instalación de tanques de agua en la nariz; pero esto nos lleva a preguntarnos si realmente serían eficaces para solucionar el problema.

Luego hay otro punto, la USAF intentó varias veces dar de baja la aeronave; pero actualmente sigue dependiendo del A-10 para proveer apoyo aéreo cercano y su último intento de darlo de reemplazarlo por el F-35, realizado en 2016 se encontró con una firme oposición de parte del Congreso, encabezada por el Senador John McCain. Por lo que el Warthog seguirá en servicio por un tiempo más antes de su retiro.

Fuentes

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