Los años 60 fueron una época de cambios agigantados para la ingeniería aeronáutica, mientras el mundo miraba con asombro los avances en vuelos verticales, varios líderes militares comenzaron a preguntarse como podían hacer para proveer mejor cobertura aérea a las tropas en tierra.
El recientemente formado consorcio alemán Entwicklungsring Süd quiso llevar el concepto más allá, imaginando una aeronave que pudiese salvar el espacio entre los helicópteros y los cazabombarderos, capaz de operar desde cualquier parte y con un costo de operación bajo. ¿Su respuesta? el Typ 460 o EK-33. Un diseño que a pesar de no abandonar el tablero de dibujo, tiene una historia fascinante que merece ser contada.









