Cuando se habla de aviones de geometría variable franceses, el protagonismo suele recaer sobre el Mirage G. Sin embargo, durante los primeros años de la década de 1960, Breguet desarrolló una serie de estudios que exploraban soluciones alternativas para esta tecnología emergente. Agrupados bajo la denominación Br.122, estos proyectos constituyeron uno de los esfuerzos más ambiciosos realizados en Francia para investigar las posibilidades de las alas de flecha variable.
Aunque ninguno de ellos llegó a construirse, la documentación conservada muestra que Breguet no estaba trabajando en un único avión, sino en una serie de propuestas relacionadas entre sí que evolucionaron desde un concepto supersónico hasta posibles prototipos funcionales.









