lunes, 31 de marzo de 2025

Las dos vidas del Latécoère 299

Latécoerè 299 on the tarmac
Fotografiado en la plataforma de una base de la Aéronavale, este Late.299 está listo para realizar otro vuelo de prueba.
Créditos de la imagen a quien corresponda. Coloreada digitalmente por No Barrel Rolls.


La Marina Francesa fue pionera en la adopción de portaaviones, comenzando con la conversión del acorazado Béarn en 1927 con ayuda de la Royal Navy. Este desarrollo enfrentó obstáculos financieros durante el período de entreguerras, lo que limitó la producción de aviones modernos y dejó a la Aéronavale con aeronaves obsoletas. A pesar de los debates sobre la efectividad y el costo de los portaaviones, en 1937 se autorizaron dos nuevos portaaviones, Painlevé y Joffre.

Al igual que un crucero sin munición para sus baterías principales, un portaaviones sin su ala aérea embarcada resulta nada más que un gigantesco blanco flotante. En este contexto, surgió el Latécoère 299, una aeronave de bombardeo ligero y reconocimiento para equipar a los escuadrones embarcados. Sin embargo, nunca llegará a ser producido en serie.



Construido a partir de un casco de crucero clase Normandie, el Béarn botado en 1927 fue el primer y único portaaviones en servicio con la Armada francesa antes de la Segunda Guerra Mundial. Si bien era  lento y tenía menor capacidad que sus contemporáneos, resultó de gran utilidad para desarrollar la doctrina operativa de la Aéronavale francesa, que necesitaba adquirir experiencia práctica con aeronaves embarcadas, ya que el grueso de la misma había sido obtenido operando aviones desde tierra (tanto convencionales como anfibios), o bien hidroaviones en conjunto con sus tenders.

Con capacidad para 40 aeronaves, el Béarn, sería un salto avanzado hacia adelante para Francia. el problema radicaba en que las aeronaves con las que contaba la fuerza eran obsoletas, materializando esta necesidad en el Programme de Renouvellement de la Flotte (o "Programa de Renovación de la Flota" en castellano) aprobado el 8 de marzo de 1937.

El primer punto de esa lista era la renovación del inventario de aeronaves compuesto principalmente por biplanos, algunos en servicio desde la Primera Guerra Mundial. La Aéronavale buscaba una aeronave moderna que cumpliera diversas funciones, como observación, lucha antisubmarina, bombardeo, torpedero y defensa de flota. 

Bajo la denominación interna SB (Observador-bombardero), este programa dará origen a tres tipos de aviones: un hidroavión monomotor de 7,716 lb (3,500 kg) de peso, un hidroavión bimotor de 3,527 lb (1,600 kg) de peso y un bimotor con alas plegables para equipar el ala aérea embarcada del Béarn reemplazando a los vetustos biplanos Levasseur PL.7 y PL.101. 


Latécoère 298 seaplane
El Latécoère 298 no podía cumplir con las nuevas especificaciones de diseño en cuanto a velocidad máxima por lo que los ingenieros lo tomaron como base para el posterior 299.
Fuente: San Diego Air and Space Museum Archive vía Wikimedia Commons.


Si bien en un primer momento, un hidroavión bimotor, parecía la respuesta lógica, su gran tamaño planteaba problemas para el almacenamiento en los hangares bajo cubierta. Finalmente, el desarrollo de este tipo de aeronaves fue abandonado centrando la atención en el hidroavión monomotor con una tripulación de 2 o 3 personas, dando origen al Latécoère Late.298 que realizó su primer vuelo a principios de mayo de 1936.

El Laté.298 era un monoplano con ala de implantación media y construcción metálica, a excepción de las superficies de control, que estaban revestidas en lona barnizada. El ala era totalmente metálica construida a partir de dos largueros y dotada de flaps. En la sección central se encontraban dos radiadores semi-retráctiles colocados entre los largueros que refrigeraban un motor Hispano-Suiza 12Ydrs1 de 12 cilindros en V con una potencia de 880 hp (640 kW).

Parecía que desarrollar el tercer tipo de aeronave sería très facile, simplemente había adaptar el diseño  del Late.298 a la operación desde portaaviones. Pero en diciembre de 1937, Latécoère recibió unas especificaciones actualizadas en donde se exigía una velocidad máxima de por lo menos 216 kn (400 km/h) y un tiempo de plegado/desplegado de las alas inferior a 3 minutos.


Latécoère Late.299 wings folded
Para poder entrar en el limitado espacio de los hangares bajo cubierta del Béarn, el Latécoère 299 tenía que ser capaz de plegar sus ala en menos de tres minutos, quedando como lo muestra esta imagen.
Créditos de la imagen a quien corresponda. Coloreada digitalmente por No Barrel Rolls.


El Late.298, con una velocidad máxima de 186 kn (345 km/h) claramente no cumplía con estos requisitos, por lo que los ingenieros de Latécoère modificaron su fuselaje, empenaje y alas para adaptarlo a un más potente Hispano-Suiza 12Y-43 de 940 hp (691 kW). Las modificaciones también incluyeron, una cabina alargada, el reemplazo de los flotadores por un tren de aterrizaje retráctil que se retraía en unos amplios carenados bajo las alas y un gancho de apontaje. 

En cuanto al armamento se preveía la instalación de tres ametralladoras (una en una posición defensiva) MAC 1934 M29 de 7.5 mm y la capacidad para transportar 1,984 lb (900 kg) de bombas, o bien un torpedo de 1,477 lb (670 kg). Este nuevo avión recibió la denominación Latécoère (Late) 299.

Con la guerra cerniéndose sobre Europa, el Late.299 tenía prioridad por lo que se encargaron dos prototipos el 5 de julio de 1938, con fecha límite de entrega el 5 de julio del año siguiente. Las aeronaves fueron entregadas en tiempo, con el primer prototipo, denominado Latécoère 299.01, realizando su primer vuelo en Cazaux el 27 de julio de 1939. Los vuelos de pruebas posteriores se llevaron a cabo en Lanevéoc-Poulmic, en la península de Bretaña donde se practicaron apontajes sobre una cubierta simulada. Posteriormente, el prototipo fue trasladado a la base aeronaval de Biarritz-Parme. 

Desde esta misma base, el segundo protitpo realizará su primer vuelo el 8 de octubre de 1939. Sin esperar que las pruebas terminaran, la Armada ordenó 25 ejemplares de la aeronave, pero la caída de Francia en 1940 impidió la producción en masa, por lo que todo el trabajo de desarrollo posterior sobre la aeronave fue cancelado.


Latécoère Late.299A under construction
Si bien la Armada había perdido el interés, el Laté.299 tuvo una segunda oportunidad como banco de pruebas de los motores 12Zars en tándem. Se puede ver el segundo juego de escapes sobre el ala y la cabina modificada en esta foto de la aeronave siendo modificada.
Créditos de la imagen a quien corresponda. Coloreada digitalmente por No Barrel Rolls.


Nuevo plan, nuevos motores

Ambos aviones quedaron abandonados en un hangar siendo paulatinamente canibalizados para utilizar sus componentes en otras aeronaves. Todo parecía indicar que poco, a poco estas aeronaves serían desguazado, pero un nuevo programa de desarrollo, proveniente de un lugar totalmente inesperado, las salvará de este trágico destino.

En el otoño de 1940 se reanudaron los trabajos de diseño y construcción del caza interceptor Arsenal VB.10. Decir que el VB.10 es grande es quedarse corto, con una envergadura de 15.49 m, un largo de 12.98 m y una altura de 5.2 m empequeñecía al Messerschmitt Bf 109E con una envergadura de 9.9 m, un largo de 9 m y un alto de 2.60 m. 

Más allá de sus dimensiones, el principal riesgo técnico del VB.10 eran sus dos motores Hispano-Suiza 12Zars en tándem que accionaban dos hélices contrarrotativas. A pesar de que la planta motriz no estaba definida del todo, el Ministerio de Aviación había firmado un contrato para construir 30 aviones de producción, sin esperar a la producción del prototipo. La caída de Francia puso fin a cualquier desarrollo posterior del VB.10.

Desarrollado por el Ingeniero general del Armée de l'air  Marius Vernisse, asistido por el ingeniero Badie (de ahí las siglas VB), su planta motriz resultaba revolucionaria por lo que el Vernisse presionó al gobierno de Vichy para que su desarrollo pudiese seguir.

Como estaban disponibles, y no tenían otra función más que juntar polvo en un hangar, Verniss logró hacerse con los dos prototipos del Latécoère 299 para que fuesen utilizados como bancos de pruebas volantes de la motorización del VB.10.


Las dos vidas de una misma aeronave. El Latécoère 299.01 (arriba) en su configuración original para la Aéronavale y el  299A como fue evaluado por la Luftwaffe. Créditos: TLM. Retocado digitalmente por No Barrel Rolls.
Las dos vidas de una misma aeronave. El Latécoère 299.01 (arriba) en su configuración original para la Aéronavale y el  299A como fue evaluado por la Luftwaffe.
Créditos: TLM. Retocado digitalmente por No Barrel Rolls.


Instalar los dos motores, junto con las hélices de 3.2 m de diámetro iba a requerir una cirugía mayor en la célula del Late.299, para dejar suficiente lugar en la célula para el segundo motor la cabina fue desplazada hacia la cola y su tamaño reducido, dejando lugar solo para el piloto y un habitáculo reducido para el ingeniero de vuelo.

La reconstrucción del avión comenzó en abril de 1942, tras recibir la autorización del RLM (Reichsluftfahrtministerium o Ministerio del Aire alemán) y después de varias horas la aeronave estaba lista junto con la nueva designación Latécoère 299A. Cuando el avión estaba casi listo para realizar su primer vuelo en esta configuración, se descubrió que los motores 12Zars no estarían disponibles, por lo que se utilizaron los menos potentes 12Y-31 de 860 hp (632 kW).

El Latécoère 299A estaba casi terminado cuando las tropas alemanas terminaron de ocupar el territorio francés, pero lejos de abandonar el proyecto, Vernissu milagrosamente logró convencerlos de finalizar la construcción, la cual se completó en 1943 debido diversos retrasos en la cadena de suministros.

La aeronave permaneció en manos de su fabricante durante dos meses, hasta que fue transferido a la base aérea de Bron (actual aeropuerto Lyon–Bron) para ser evaluado por los pilotos alemanes. Sin embargo, los intentos se limitaron a realizar una serie de pruebas de carreteo hasta que la aeronave capotó resultando dañada la parte delantera del fuselaje.

Mientras se encontraba  devuelta en las instalaciones de Latécoère para su reparación, el 299A, junto con el 299 sobreviviente resultaron destruidos en un bombardeo aliado el 30 de abril de 1944 dejando a Vernissa sin su banco de pruebas, borrando así cualquier rastro de los Late.299; un diseño prometedor que podría haberse convertido en el principal medio de la Aéronavale.


Latécoère Late.299 threeview drawing
Tres vistas del Latécoère 299. En la parte derecha se puede comparar el 299.01 (arriba) con el 299A (abajo).
Créditos de la imagen a quien corresponda.


Características técnicas ( Latécoère 299.01):

  • Tripulación: 3
  • Longitud: 12.28 m
  • Envergadura: 15.64 m
  • Alto: 4.46 m
  • Peso vacío: 6,989 lb (3,170 kg)
  • Peso máximo al despegue: 10,031 lb (4,550 kg)
  • Planta motriz: 1x Hispano-Suiza 12Y-43 de 12 cilindros en "V" con una potencia de  940 hp (691 kW).

Rendimiento

  • Velocidad máxima: 192 kn (356 km/h) a 4,921 ft (1,500 m)
  • Techo de servicio: 21,653 ft (6,600 m)
  • Alcance: 486 nmi (900 km)

Armamento

  • 1,984 lb (900 kg) de bombas, o bien un torpedo de 1,477 lb (670 kg)
  • 3x ametralladoras MAC 1934 M29 de 7.5 mm

Fuentes:

  • Friedman, N. Carrier Air Power. Londres, Reino Unido: Conway Maritime Press Ltd, 1981.
  • Postmaster. (Mayo 16, 2001). Latécoère Late.299. Fan d'Avions.
    Disponible en: http://fandavion.free.fr/LatecoereLate299.htm
  • Breffort, D.; Jouineau, A. French Aircraft from 1939 to 1942, Vol.2: from Dewoitine to Potez. Paris, Francia: Histoire & Collections, 2005.

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