No se puede negar que el Dassault Mirage III, fue uno de los cazas más exitosos de la historia. Con más de 1,422 "Deltas" producidos, el orgullo de Marcel Dassault llegó a servir con 11 usuarios diferentes en todo el mundo, e incluso, la propia Boeing llegó a plantearse su producción bajo licencia.
Este suceso comercial se debe a dos factores, el primero las características de la aeronave y segundo, la política más abierta de Francia a la transferencia de armamento avanzado a países que no contaban con el beneplácito de los EEUU. A pesar de ser un miembro de la OTAN, Portugal no gozaba de la simpatía de Washington, por lo que buscó en el caza francés la solución a sus necesidades.
