"Lo atamo' con alambre" esta expresión tan típica de la pampa argentina rinde homenaje a la capacidad inventiva y de improvisación del gaucho siendo capaz de resolver cualquier situación con los medios que tenga a su disposición.
No hay datos que permitan saber a ciencia cierta cuantos gauchos había en una granja colectiva en Krasnodar a finales de los 80, pero ante la necesidad de contar con un avión aeroaplicador sus miembros aplicaron un grado de ingenio e improvisación que enorgullecería al propio Martín Fierro. Esta es la historia de una aeronave singular, el Krasnodar SKh-2.









